16 sept 2014

Mamá, no quiero ser sibarita

Una gran coalición de sibaritas eticosos, exportadores orgánicos, chefs, dueños de los mejores restaurantes, políticos desinformados y una legión de ‘talking-heads’, calabacitas mediáticas sin ninguna formación científica, tuvo su gran día cuando una promesa de candidato se hacía realidad y el presidente, aún en olor a multitud, promulgaba la Ley de Moratoria de Transgénicos en diciembre del 2011. Ley que en la práctica ha ahuyentado la innovación en el campo con la amenaza de castigar hasta con 10.000 UIT al agricultor que se atreva a ejercer su libertad ancestral de sembrar lo que vea más conveniente para él y sus potenciales clientes.

Por milenios, los agricultores del mundo tuvieron la libertad de escoger qué y cuándo sembrar en la búsqueda permanente de mejorar la rentabilidad de su campo y el bienestar de su familia. Nunca más. Una horda de ONG ambientalistas, mayormente del hemisferio norte, pretende ahora convertirse en la policía de alimentos del planeta. Los primeros objetivos de este activismo tecnofóbico global han sido los cultivos transgénicos sin mencionar la ciencia y el sentido común, víctimas inocentes desde el primer día.

La excusa para semejante legicidio fue que los organismos genéticamente modificados (OGM) “podrían” dañar nuestra biodiversidad. No importaron los numerosos reportes científicos que señalan que los OGM no han causado, en ningún lugar del mundo, daño a la biodiversidad ni a la salud humana. En realidad, los OGM son los cultivos más regulados de la historia. Aprobar un cultivo transgénico puede tomar varios años y miles de pruebas de laboratorio y campo.
Por el contrario, los beneficios económicos de los OGM han sido simplemente espectaculares. De 1996 al 2012, los OGM pusieron más de US$58 mil millones extra en los bolsillos de los agricultores de los países en desarrollo y colocaron en el mercado 123 y 230 millones de TM extras de soya y maíz, respectivamente. Los beneficios ambientales no han sido menos espectaculares, pues en ese período se dejaron de aplicar 503 millones de kilos de pesticidas y se contribuyó a una reducción significativa en la emisión de los gases de invernadero. Solo en el 2012 esta correspondió a sacar de circulación a casi 12 millones de autos por todo un año.

Las consecuencias de la moratoria para los agricultores peruanos han sido devastadoras. Hace algunas semanas, el Ministerio de Agricultura y Riego (Minagri), anunció un plan de reconversión productiva para los algodoneros, en la práctica, una capitulación de guerra ante su incapacidad de competir con el algodón importado más barato.


Recientemente, el presidente de la Comisión de Ciencia, Innovación y Tecnología del Congreso, Eduardo Cabrera, anunció que presentará un proyecto de ley para eliminar la Ley de Moratoria. Un intento de rectificación que saludamos. Esperemos que en esta oportunidad se dé voz a los expertos, como lo reclamó en su momento un presidente “pato rengo”, quien en las postrimerías de su período intentó hacer lo sensato para solo verse pateado en la canilla por un chef sin ninguna preparación científica. Proponemos renovar el debate con la formación de una comisión nacional de expertos que emita una posición que sirva de insumo al que tendrá lugar en el Congreso. Nuestro futuro está en juego.

Publicado en El Comercio en Debate de Opinión: ¿Se debe permitir el ingreso de transgénicos? el 12 de Septiembre del 2014

25 nov 2012

La Gran Moratoria (2011-2021)


La Gran Moratoria (2011-2021)

El legendario humorista americano Will Rogers solía bromear afirmando que cuando “el Congreso contaba un chiste, era una Ley y cuando aprobaba una Ley era un chiste”. Algo similar, pero de muy mal gusto, se podría decir de la Ley de Moratoria aprobada por nuestro Congreso hace casi un año. Un tema que según el ex-Presidente Alan García debió quedar en “manos de los expertos” terminó convirtiéndose, en palabras de PPK, en una “medida de la época de la inquisición”.

ONGs ambientalistas financiadas por la industria transnacional de la protesta iniciaron hace años una campaña “hormiga” de desinformación contra los OGMs con los argumentos de que su uso dañaría nuestra biodiversidad, crearía dependencia en nuestros agricultores por la necesidad de comprar semillas cada año y enriquecería a “las grandes transnacionales” de la industria biotecnológica. Ante la ausencia de información, basada en ciencia, de parte del estado que no quiso, o no pudo, comprarse el pleito (mayormente ideológico), esta campaña tuvo un éxito relativo: recibió un endose ministerial (“no necesitamos unas cuantas semillitas transgénicas”), incubó una noción equivocada en el Congreso que aprobó la Moratoria (“el pollo alimentado con maíz OGM causa homosexualidad”), sin mencionar los miedos de miles de amas de casa que aseguran equivocadas que “los transgénicos causan cáncer”.

Un estado que no hizo su tarea tiene ahora varias preguntas que responder: ¿cómo le explicamos al papero de Huancavelica que sus papas no tienen que morirse por la rancha o por las heladas?, ¿cómo le decimos que existe una papa OGM resistente a la plaga causante de la Gran Hambruna de Irlanda (1845-1852)? y ¿qué le decimos a los algodoneros/maiceros que podrían reducir de manera significativa sus costos de producción usando semillas de maíz/algodón OGM resistentes a insectos?. Preguntas que ciertamente quedarán sin respuesta mientras nuestro estado autista e indolente mirará de costado a los agricultores con la excusa de la Gran Moratoria, una moratoria que, en nuestra opinión, es una prohibición de facto definitiva.

La lección a aprender es que en algunos temas los gobernantes deben escuchar a los expertos y basar su decisión en la ciencia. De haberlo hecho, el MINAG y el MINAM no habrían endosado o auspiciado una Ley que priva a los agricultores peruanos de la mejor tecnología para la agricultura desarrollada en los últimos 100 años.

¿Alguna solución? Tomaría un estadista dar marcha atrás en este error. ¿Conocen a alguno?

Artículo publicado en el suplemento Portafolio Económico de El Comercio el 25 de Noviembre del 2012

22 oct 2011

¿Qué es un organismo transgénico?

OVMs u OGMs (organismos vivos modificados u organismos genéticamente modificados) son animales o plantas cuyo genoma (conjunto de genes) ha sido modificado con el fin de que expresen o presenten una nueva característica. La modificación puede deberse a la introducción de alguna secuencia génica de una especie cercana o lejana o a la modificación de un gen del mismo organismo.

Un ejemplo de lo primero son las plantas Bt, tales como maíz y algodón, a las cuales se le han insertado el gen que codifica la proteína Bt de la bacteria Bacillus thurigiensis, con el fin de que sea la planta la que la produzca. Las nuevas plantas se hacen resistentes al ataque de insectos susceptibles a la cepa o variedad de esa bacteria.

El lego se preguntará, y ¿cómo nació la idea? Antes que todo, debemos señalar que la Bacillus thurigiensis es una bacteria que contiene (o expresa) una proteína, llamada proteína Bt, que tiene una actividad insecticida. Esta proteína se une a un receptor (como si fuese una llave con una cerradura) presente en el intestino de la larva del insecto que produce una abertura en el intestino que finalmente mata al insecto. La idea para desarrollar las plantas Bt nació del hecho que por muchos años los agricultores usaban esta bacteria para proteger a sus cultivos del ataque de insectos. En otras palabras, las personas hemos estado expuestos a esta bacteria por mucho tiempo debido a su uso en la agricultura convencional y orgánica. Sin embargo, su uso era muy ineficiente. Muchas veces los agricultores aplicaban la bacteria a las plantas, pero una lluvia imprevista, terminaba lavando a las plantas haciendo inútil su aplicación o un día muy soleado terminaba matando a las bacterias.

Fue así como a un científico belga se le ocurrió la idea de tomar el gen que codificaba la proteina Bt e insertarlo en la planta, para que ella produjera la proteína, haciendo innecesaria la aplicación de la bacteria. La proteína no tiene ningún efecto sobre el ser humano y eso ha sido demostrado a través de cientos de pruebas. Más aún, se sabe que la proteína al entrar al ser humano, es cortada en pedacitos por el jugo gástrico como sucede con cualquier otra proteína que ingerimos.

Un ejemplo del segundo caso, es el de la tecnología para alargar la vida de anaquél de frutos o flores. La vida de anáquel es controlada por el metabolismo del etileno (un gas que en plantas actua como una hormona). Pues bien, para lograr alargar la vida de frutos y flores se ha modificado algunos de los genes involucrados en el metabolismo del etileno con resultados espectaculares. Un clavel con una vida de anaquel de, digamos 5-6 días, puede ver extendida su vida hasta unos 12-15 días. En este caso, no se introduce un gen de otra especie, si no que se aisla el gen, se le modifica en el laboratorio, y luego se le introduce de nuevo a la planta.

17 oct 2011

Otra vez la controversia ¿Orgánico o Transgénico?, ¿No hemos oído suficiente?

De acuerdo a lo que hemos visto en los últimos días en los medios acerca del debate "Orgánico o Transgénicos" se avecina un debate a sangre y fuego. Para los que se oponen a la tecnología, luditas urbanos de café laté orgánico, todo vale. El Comercio saca a sus acorazados con editoriales sobre el tema. La República saliva otra oportunidad de golpear a "los neoliberales de la agricultura". La revista Somos se pone su mejor vestido para sumarse al apanado. El canal 4 pareciera hacer lo mismo con Raúl Tola y Anuska Buenaluque a la cabeza.

Un artículo de hoy en El Comercio dice textualmente: "....¿Y a todo esto las semillas transgénicas? Pues nada, nada tienen que ver con “el bienestar de la humanidad” y sí mucho con los intereses de grandes empresas químico-farmacéuticas que pretenden apropiarse, por esa vía, de todo aquello que nos llevamos a la boca, hasta de un simple y humilde choclito...". Nada de eso es cierto, pero El Comercio usa todo su poder para escribir y ponderar sobre una tecnología que no entiende ni desea entender. Pura flojera intelectual.

¿Acaso Monsanto y las otras cinco grandes de occidente (Du Pont, BASF, Bayer, Dow Agrosciences y Syngenta) tienen patentes que cubran algunos de nuestros cultivos nativos? O algunas empresas de Oriente (Origin Agritech, Mahyco, Evogene) ? Tampoco. ¿Entonces de qué estamos hablando?. Es increible como este diario recurre a las tácticas de la izquierda setentera: el cuco de las grandes transnacionales. Y en el peor de los casos, ¿sabe acaso El Comercio que las patentes de cualquier compañía solo tienen validez en el país donde fueron aprobadas?. Que yo sepa INDECOPI no ha aprobado ninguna patente de alguna de esas compañías que de algun modo comprometan nuestra biodiversidad o seguridad alimentaria. Pregunto: ¿existe alguna patente en INDECOPI que cubra a nuestra quinua, olluco, kiwicha, rocoto, mashua, oca, maca, etc y que impida su comercialización en el país? Ninguna. En consecuencia se trata de una inocente equivocación o de una deliberada intención de confundir a los lectores con información errónea e inexacta.

Es posible que la moratoria a los OGMs sea aprobada en el pleno y que los tecnófobos nativos se salgan con la suya, pero eso no significa que la moratoria sea una sabia decisión. Por lo que pude ser testigo en la Comisión Agraria la semana pasada cuando fui invitado a dar una conferencia de 20 min sobre el tema, las razones y argumentos a favor de la moratoria eran, en mi opinión técnica, totalmente equivocadas, o en el mejor de los casos emocionales. No estoy diciendo que los Congresistas de la Comisión no tengan derecho a sus temores y asus miedos. Al fin al cabo el Perú es un país libre la última vez que chequé. Pero cuando esos temores y esos miedos intentan legislar, el problema sí que es grave y terrible para la República.

Cada una de las intervenciones, excepto dos o tres que mostraron una valiente posición en contra, usaban argumentos sin ninguna base técnica o científica. Me dieron la impresión de ser, mayormente alimentadas por asesores mal informados, mal intencionados o quizás ganados por el lobby orgánico. No seamos políticamente correctos, ninguno de los congresistas es un experto en OGMs. Eso no tiene nada de malo, pero para eso se invita y se escucha a expertos. Se lee, se estudia, se discute, se analiza, se busca asesores expertos, o se invita a científicos peruanos residentes en el extranjero (una llamada por Skype es barata, $ 0.02 por minuto) y porque no a científicos de otros países. ¿No hablan inglés?, no importa, se contrata a un(a) traductor(a). En el peor de los casos hay expertos españoles, colombianos, argentinos, chilenos, cubanos, etc. con los que se pudo hablar. Todo con el objetivo de agotar el tema, de saber que se hizo el mejor esfuerzo.

Pero, tomar una decisión tan importante en una tarde y solo con dos intervenciones, una a favor de la moratoria y otra en contra, fue, por lo menos, irresponsable.

Los políticos están para liderar aun en contra de la opinión pública y pensar en el largo plazo. Ningún favor nos hace este Congreso legislando con sus miedos, o tomando algunos de los nuestros. Nuestro país se merece, como decía Edmundo Burke, estadista irlandés, ".... representantes que nos sirvan con su buen juicio y con su dedicación y que no nos traicionen, en lugar de servirnos, siguiendo nuestra opinión...".






12 sept 2009

No es racismo, son deseos de olvidar

Comentarios publicados, previo tijeretazo, en La República el 12 de Septiembre del 2009

Las críticas a su artículo, Sr. Adrianzén, son válidas en la medida en que se basan en una premisa equivocada. Krugman se equivoca cuando argumenta que la oposición al seguro de salud universal en USA tiene su fundamento en el racismo. En efecto, Paul Krugman en su libro “The Conscience of a Liberal” (páginas 11-12) afirma flojamente: “… En efecto, las secuelas de la esclavitud –el pecado original de Estados Unidos– son la causa de que seamos la única economía avanzada del mundo que no garantiza la atención médica universal a sus ciudadanos…”.

Es increíble que un economista como Paul Krugman, quien en la introducción a su libro “The Accidental Theorist” (1998) afirmara que los economistas tendían a ser aburridos porque hablaban con ecuaciones, diagramas y una jerga impenetrable, decida ahora ser muy entretenido y olvide su rigurosidad científica. Las estadísticas raciales de la pobreza en los Estados Unidos indican que son los blancos los más numerosos (http://www.mailmanschool.org/news/display.asp?id=586). Krugman en su libro es muchas veces intelectualmente incorregible y enceguecido por su ideología (un heart-bleeding liberal). ¿Cómo pueden los blancos racistas oponerse al seguro universal de salud si la gran mayoría de pobres son blancos?.

No Sr. Adrianzén. No es racismo, es temor al poderoso gobierno federal. La oposición al seguro universal de salud se debe a que muchos, equivocados o no, no quieren que una gran burocracia creada por este seguro decida quien puede recibir un tratamiento y quien no, quien debe operarse mañana y quien debe esperar 6 meses. Equivocados o no, una mayoría significativa de americanos cree que perdería el control de su salud, la dupla paciente-médico se vería invadida por el burócrata quien decidiría hasta que médico podría ver un paciente y cuándo. ¿Ignora Krugman que los negros y latinos de clase media también se oponen a un seguro universal de salud y por las mismas razones que la mayoría blanca?.

Pero volvamos a su artículo Sr. Adrianzén. Su intento de colgarse de la tesis central del libro de Krugman, es por lo menos patética y a lo más ineficaz. Si en realidad se tratara de racismo, las calles del Perú estarían llenas de cientos de miles de indígenas reclamándolo. No creo que el asunto vaya por allí. Lo que me parece es que la gran mayoría de los peruanos están en otra cosa. El informe del CVR, acéptelo Sr. Adrianzén, es periódico de ayer para el hombre de a pie peruano. No le interesa. ¿Por qué?. Porque el peligro ya pasó, los apagones, los coches bomba, las redadas en los pueblos jóvenes, los toques de queda, todo eso es historia, y no les da la gana recordarla. ¿Podemos culparlos?. No estoy en condiciones de disculparlos ni de condenarlos por eso. Cada uno es dueño de sus recuerdos. Los españoles esperaron mas de 70 años para investigar las violaciones de DDHH de la Guerra Civil. ¿Son ellos también racistas?. No lo creo, un millón de muertos son demasiados muertos. En el Perú, la experiencia fue muy traumática tanto en el campo como en la ciudad. Cientos de miles de peruanos se encuentran desparramados por el mundo debido a los efectos económicos de esa guerra. Son demasiados hijos que crecen sin padre y en muchos casos también sin madre. Demasiados matrimonios rotos y huérfanos por la culpa de un autodenominado mesías de la revolución peruana. Dígame, entonces, ¿vamos a culparlos por querer olvidar? Cuando los peruanos de a pie dejen de caminar en el modo de supervivencia y su situación económica mejore y la clase media sea la mayoritaria, habrá tiempo para reflexionar. Por ahora dejémoslos con la ilusión que el Grupo 5 les puede brindar durante los fines de semanas porque 30 o 70 mil muertos también son demasiados muertos.

Otra vez sobre el indio
Sáb, 12/09/2009 - 20:11

Por Alberto Adrianzén

Debo confesar que no pensé que mi artículo publicado el sábado pasado (“El indígena como límite”. La República: 5/9/09), generaría tanta polémica. En realidad, esta polémica se inició con una carta de un gran amigo y filósofo, José Cornejo (leer elmorsa.pe), que acaba de publicar un libro tan interesante como recomendable: Filosofía y socialismo del (ver articulo completo)

7 sept 2009

El Triunfo de la Evolución

Publicado en el suplemento El Dominical de El Comercio el 6 de Septiembre de 2009 (link)

En su libro “El Gen Egoísta”, Richard Dawkins nos dice que la vida inteligente en un planeta alcanza un estadio superior cuando comienza a preguntarse sobre las razones de su propia existencia. Añade, que si alguna vez nos visitaran unos seres del espacio la primera pregunta que harían para medir el grado de desarrollo de nuestra civilización sería: “¿Y ya descubrieron la evolucion?. Y es que según Dawkins, los seres vivos deambularon sobre la tierra por miles de millones de años hasta que Charles Robert Darwin (1809-1882) logró sintetizar por primera vez una explicación coherente y defendible de porque existimos y la función de la selección natural en el origen de nuevas especies.

Darwin tuvo que enfrentar la creencia arraigada en su época de que cada una de las formas de vida sobre la tierra había sido creada por intervención divina solo hacía unos miles de años atrás. En las 502 páginas de su “Origen de las Especies mediante la selección natural o la conservación de las razas favorecidas en la lucha por la vida” publicado en 1859, Darwin propuso, entre otras cosas, que todos los seres vivos habían evolucionado a partir de un número muy reducido de ancestros comunes. La polémica que se produjo fue casi inmediata y ha alimentado un debate que subsiste hasta nuestros días. Al comienzo, la Iglesia Católica y la Iglesia de Inglaterra manifestaron su oposición, sin embargo, con el transcurso de los años, como lo afirma la Academia de Ciencias de los Estados Unidos: “...muchas denominaciones religiosas aceptan (hoy) que la evolución ha producido (toda) la diversidad de seres vivos a lo largo de miles de millones de años de la historia de la tierra…aquellas que no la aceptan tienden a creer en una interpretación literal de los textos religiosos”. Esta interpretación literal es lo que se conoce como Creacionismo. El aporte fundacional de Darwin más el de la Genética y el de miles de científicos desde 1859 constituyen la moderna Teoría de la Evolución.

En la mayor parte del mundo occidental, incluido el Perú, la Evolución ha sido aceptada y hasta integrada sin problemas en los textos escolares. Sin embargo, en los Estados Unidos, principalmente en el “cotton-belt” (la zona algodonera) el debate Evolución vs. Creacionismo resurge una y otra vez con iniciativas en las legislaturas estatales para la enseñanza del Creacionismo, o la de su versión “light”, Diseño Inteligente, en las escuelas públicas en lugar de, o al mismo tiempo que, la Evolución. Sorprendentemente, en los últimos años en el país de Darwin, el creacionismo ha crecido al punto que en algunos colegios, especialmente los de mayoría musulmana, los maestros temerosos de la controversia evitan la enseñanza de la Evolución en sus clases de Biología.

En los Estados Unidos el debate Evolución vs. Creacionismo forma también parte de lo que se conoce como las guerras de las culturas (Culture wars) que incluyen otros temas controversiales como el aborto, el derecho a portar armas, la separación entre el estado y la iglesia, el matrimonio homosexual, y muchos otros a ambos lados de la trinchera que separa a los conservadores tradicionalistas y los liberales progresistas. En el mundo académico estas guerras tienen su correlato en las llamadas guerras de la ciencia (Science wars) entre los postmodernistas, desde las humanidades, y los “realistas”, en las ciencias duras, en las que el gran debate sobre la Sociobiología, una extensión del concepto de selección natural al estudio de las sociedades animales, incluyendo la humana, ocupó un lugar muy especial por más de 25 años.

¿Llegaremos a ver algún dia el final del debate?. Los científicos han visto debajo de la cama cientos de veces y dicen que no hay nada que indique que la Tierra tenga 6 mil años de edad o que los fósiles sean trucos que el diablo esconde para confundirnos. Para ellos, el debate ha terminado y la Evolución ha triunfado.

26 ago 2009

La Muerte del Último Liberal de la Política Americana: Edward Moore Kennedy (1932-2009)

Acabo de enterarme por el cable de la muerte del último gran liberal de la política americana. Bueno, era una muerte anunciada. Todos sabíamos que era cuestión de tiempo y que el cáncer no lo iba a dejar escapar.

Aún así es una muerte que entristece. Durante los casi 20 años que viví en USA, lo pude ver muchas veces en entrevistas con Larry King, en los programas políticos de los domingos por la mañana, escuchar sus discursos en las convenciones del partido Demócrata o en el C-SPAN defendiendo las causas de los excluidos pidiendo un aumento en el salario mínimo u otra lucha por los sin voz. Su última y más larga pelea fue por un Seguro de Salud Universal. Sin duda Obama pierde a su mejor aliado en el Senado y quizás su partida lo obligue a tirar la toalla.

Ted Kennedy era el patriarca de la familia Kennedy, el centro de gravedad del Clan, después del asesinato de Jack y Bob. Pudo ser Presidente, o por lo menos pudo ser candidato presidencial en 1980. Pero en USA nadie te garantiza ese derecho, la nominación tiene que ser ganada en las primarias y Jimmy Carter se cruzó en su camino, aunque los expertos dicen que su derrota se debió a la manera como manejó el accidente de Chappaquiddick.

Aunque el país perdió un candidato o quizás un Presidente, el Senado ganó un gran Senador, quizás el mejor de los últimos 50 años, su imágen ganó gravitas con el correr de los años por su tenaz defensa de innumerables proyectos de ley a favor de los más necesitados. Otra de sus virtudes fue su admirable capacidad de lograr que "las cosas sucedan", su habilidad para crear aliados donde antes había un enemigo. Algo que muchos de nuestros congresistas podrían aprender. Y, sobre todo, fue capaz de ganarse el respeto de sus enemigos políticos, algo nada fácil en Washington, DC.

Descansa en paz Ted.

Luis Destefano Beltrán, Ph.D.

19 ago 2009

Quiero mi fertilizante

Hace unos días se produjo la toma de la hidroeléctrica de Yuncán por los pobladores de la zona de Paucartambo (Pasco). La protesta de los comuneros tenía como demanda principal la compra de fertilizantes para sus cultivos con fondos de la Asociación Fondo Social Yuncán (AFSY), persona jurídica sin fines de lucro que recibe los aportes económicos semestrales de la empresa EnerSur. Hasta aquí los hechos.
Lo interesante es que nadie en los medios ha reparado en el hecho que estos comuneros hayan recurrido a la violencia para reclamar por fertilizante (sintético). Pareciera que los cientos de miles de dólares que la colaboración internacional ha gastado en el Perú no ha podido acabar con el sentido común de nuestros agricultores. No se equivoquen, existen decenas de ONGs fuertemente financiadas por jugosos grants de la UE que han predicado las supuestas bondades de la agricultura orgánica para satisfacer las ineficiencias de sus productores europeos. Como la AO no es tan eficiente como la convencional, la industria orgánica europea recurre a expandir su evangelio a los países de la periferie para que usen sus tierras, su agua y su mano de obra barata y exporten sus productos a la Europa exquisita a precios más bajos que los que cobraría un agricultor europeo.
Me alegra y me reconforta que nuestros agricultores den muestra de independencia intelectual y no se dejen engatuzar por el oenegero de turno. Ellos saben que sus campos necesitan verdaderos fertilizantes para poder producir cada vez más. Estoy seguro que si pudieran tambien usarían herbicidas para evitar que sus mujeres tengan que deshierbar sus cambos a mano durante interminables jornadas de trabajo duro e inútil.


Luis Destefano Beltrán, Ph.D.


16 ago 2009

Un comentario a "La caliente guerra fría" de Alberto Adrianzén M

Comentario publicado en La Republica el 15 de Agosto

Jugar a la guerra es también permitir que miembros de la Guardia Revolucionaria Islámica y la unidad de elite Al-Quds entrenen y refuercen a la policía y servicio secretos venezolanos como fue reportado a principios de año por el diario italiano La Stampa. La presencia desestabilizadora del régimen del Presidente Mahmoud Ahmadinejad es algo que no ha sido denunciado por ningún gobierno en la región.

Además del generoso entrenamiento de las fuerzas policiales, con la aprobación de Chávez, Irán ha establecido en Venezuela una infraestructura financiera y empresarial que incluye bancos, minas de oro, una planta de cemento, una fábrica de tractores y bicicletas, una planta de procesamiento de atún y un Joint-venture petrolero (thecuttingedgenews.com). Y no solo eso, de acuerdo al mismo reporte de La Stampa, Irán, Venezuela y Nicaragua construirán un puerto de 350 millones de dólares en Monkey Point en la costa occidental de Nicaragua, un puerto de aguas profundas estratégicamente ubicado cerca de Colombia, México y Cuba.

Muy lamentable que el sesgo antiamericano de Adrianzén no le deje ver la caliente amenaza de la cabeza de playa iraní en la región. Más aún, insiste en llamar progresista al régimen de Chávez, un régimen que no tiene nada de progresista y que para muestra acaba de aprobar una terrible Ley de Educación que intenta controlar a los venezolanos desde el kindergarten.

Luis Destefano Beltrán, Ph.D.


La caliente guerra fría

Sáb, 15/08/2009 - 20:38

Alberto Adrianzén M

Resulta extraño que en la última declaración de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) firmada en Quito, no se haya mencionado el tema de las bases militares en Colombia, y que más bien este debate se haya trasladado para una próxima reunión en Argentina. Existe unanimidad en condenar el golpe de Estado en Honduras, pero no sucede lo mismo cuando se habla de las siete bases militares norteamericanas. Estamos, por lo tanto, frente a un tema que divide a la región (continua).



9 ago 2009

Los alimentos orgánicos son solo un impuesto a los crédulos

Estimados amigos y colegas:

Parece que las cosas para los pro-orgánicos han comenzado a cambiar, por lo menos en Inglaterra. Una prueba de ello es que las ventas de Whole Foods, la mayor cadena de venta de alimentos orgánicos, han mostrado cifras en rojo en los 3 últimos trimestres. Algo similar sucede con la cadena Duchy Originals del Principe Charles. ¿Es este el comienzo del fin o es solo un problema producido por la crisis global? Difícil de decir, lo que es cierto es que la publicación del ultimo meta análisis encargado por la Food Standards Agency, el equivalente ingles del FDA, que concluye que no existe ninguna diferencia en la calidad nutritiva entre los alimentos orgánicos y los convencionales ha provocado un verdadero terremoto mediático en Inglaterra. Mas aún, los autores del estudio se han visto amenazados con una lluvia de "hate mail" que dice mucho de sus autores o por lo menos de su estado mental.

Hoy en la mañana me di el trabajo de leer algunos comentarios a varios artículos y notas publicadas en varios periódicos y blogs de nuestro medio en relación a los OGMs y alimentos orgánicos en general. Los comentarios anti-OGMs encajan, en una gran mayoría, en lo que se conoce como "hate mail'. En general se insulta de manera abierta al contrincante.

Aquí les copio dos muestras de antología:
  1. Entre los comentarios a un artículo en La República encontramos: "...Dos correcciones al supuesto "doctor" Parrott: Yo creo que se trata mas bien de un parrot en vez de Parrott y que trabaja en el Department of Crap Sciences en vez del Department of Crop Sciences. Just to keep it in plain language that this parrot can understand, this is just more bullshit mixed with new horseshit. Si se trata del Wayne Parrott que se supone escribe pues él no es mas que otro representante mercenario de Monsanto....."
  2. Otra del mismo autor burlandose de un comentario del Dr. Jorge Mayer, científico peruano que trabaja actualmente en Australia y que antes trabajó en el Golden Rice Program: "..... Es claro señor Mayer que entre su apellido y el mío solo media una letra. El suyo tiene una M y es allí donde está usted....."

Y si alguno de Uds. tienen la paciencia de navegar en la internet encontrarán comentarios similares donde se acusan a los que apoyan los OGMs de estar en la planilla de Monsanto y hasta de ser anti patriotas (un exceso verbal por decir lo menos de un Ministro en ejercicio). Este tipo de reacciones hepáticas no ayuda ciertamente al debate de ideas. Como comenta la nota del Sunday Times (ver abajo) solo hay dos modos de saber si uno va ganando un debate.

El primero es si su contrincante cambia el debate de los hechos a acusaciones acerca de (tus) motivos; el segundo, si descienden al abuso simple. Por lo que hemos podido ver últimamente en foros, seminarios, y la internet, el debate lo van perdiendo aquellos que usan las tácticas del miedo y la intimidación.

Los dejo con el artículo del Sunday Times. Personalmente, me gustaría tener este tipo de debates en nuestros periódicos, pero como ya lo había dicho en una nota anterior, ningún periodista de nuestro medio parece estar interesado en ponerle el cascabel al gato al lobby orgánico. ¿Es una señal de su fuerza o una señal "that they just don't give a rat's ..... about the truth..". ?

Ud decidan

Saludos

Luis Destefano Beltran PD.

PD. Aquellos interesados en el artículo del Dr. Tony Trewavas me lo pueden pedir a mi correo luisdestefano@gmail.com

http://www.timesonline.co.uk/tol/comment/columnists/dominic_lawson/article6788644.ece

The Sunday Times

August 9, 2009

Organic food is just a tax on the gullible

I could have become a fatal casualty of the organic movement

Dominic Lawson

There are two reliable ways of telling if you have won an argument. The first is if your disputants switch from discussion of the facts to accusations about motives; the second, more obviously, is if they descend to mere abuse.

Alan Dangour, a nutritionist at the London School of Hygiene and Tropical Medicine, should therefore feel he has had an encouragingly uncomfortable week. He is the author of a peer-reviewed meta-study in the American Journal of Clinical Nutrition that concluded, from 50 years of scientific evidence, that so-called “organic” food was no healthier than conventionally farmed products. By the end of last week Dangour felt as if he had been covered with the brown stuff the organic lobby holds most sacred. He revealed that he had received “hate mail” and was “taken aback” by the “abusive” language used.

Ben Goldacre, an NHS doctor and author of the acclaimed book Bad Science, has had a similar week. In his newspaper column he had taken apart the Soil Association’s criticisms of Dangour’s paper – which was funded by Britain’s Food Standards Agency – notably its claim that the health benefits of organic food relating to the absence of pesticides “could not be measured by the evidence identified in the FSA paper”.

As Goldacre pointed out to the Soil Association: “Either you are proposing that there are health benefits which cannot ever be measured. In this case you have faith, which is not a matter of evidence. Or you are proposing that there are health benefits which could be measured, but have not been yet. In which case, again, you have faith rather than evidence.” Cue an avalanche of organic ordure on the “comments” section at the foot of the online edition of Goldacre’s column.

When I called him, he remarked: “In my experience the [comments of the] organic food, antivaccine and homeopathy movements are unusually hateful and generally revolve around bizarre allegations that you covertly represent some financial or corporate interest. I do not; but I do think it reveals something about their own motives that they can only conceive of a person holding a position as a result of financial self-interest.”

His linking of the organic movement with homeopathy is telling. They are cults masquerading as science, rather like the creationists of America’s Bible Belt – but at least the latter have the self-awareness to acknowledge their opinions are based on faith. The organic movement, philosophically, is based on an inchoate faith in nature, seeing any human interference with nature as in some way bad and destructive of the “roots” of creation.

As Luc Ferry, the French philosopher, wrote in The New Ecological Order: “The hatred of the artifice connected with our civilisation... is also a hatred of humans as such. For man is the antinatural being par excellence... This is how he escapes natural cycles, how he attains the realm of culture, and the sphere of morality, which presupposes living in accordance with laws and not just with nature.” Guided by Ferry’s insight that this philosophy is based on “hatred” of humanity – and I accept this is dangerously close to an attack on motives – we should hardly be surprised by the nature of the e-mails directed at Dangour and Goldacre.

Nor, indeed, should anyone have been in the least surprised by Dangour’s results. The more rational among the organic movement long ago stopped claiming as scientific fact that their products are better for humans. The Canadian Organic Growers, reacting less hysterically than the Soil Association, responded to Dangour’s survey by saying that it “didn’t make health claims based on the nutrition of organic food”. This is the scientifically responsible attitude; but it is also a deadly blow to the marketing of organic foods, which depends on yummy mummies continuing to believe that if Cecilia and Frederick are fed only organic foods, then the little darlings will grow up healthier and stronger. It is in this sense that the organic business – ordinary food at extraordinary prices – is nothing more than a tax on gullibility.

Such gullibility can have dangerous effects on your health, as well as your bank balance. A few years ago my wife decided we should have an entirely organic vegetable garden. To this end she refused all man-made fertilisers and ordered a truckload of pigeon droppings. What could be more natural? Neither was there anything unnatural in the germs I inhaled through the spores of our organic manure, thereby contracting psittacosis. This developed into “atypical” pneumonia, which was of course resistant to all standard antibiotics. Had a hospital doctor not guessed the cause and put me on a drip with the appropriate drugs – ooh, chemicals! – I could have become a fatal casualty of the organic movement. Obviously my wife might have ordered cow manure rather than pigeon poo; then I could have been felled by E coli instead.

Think about it from the other end: if chemicals and pesticides in foods are as dangerous for humans as the Soil Association claims, we should expect conventional farmers, who handle the stuff in industrial quantities, to be dropping dead before the rest of us with all sorts of chemical-induced cancers.

The most exhaustive analysis of this matter was published in 2004, a peer-reviewed paper by Professor Anthony Trewavas of Edinburgh University, entitled “A critical assessment of organic farming-and-food assertions with particular respect to the UK and the potential environmental benefits of no-till agriculture”. (Trewavas is an advocate of no-till farming, which avoids damage to the soil caused by ploughing; “organic” farmers must plough to destroy all the weeds which would otherwise have been killed by pesticides.) His paper revealed that “of 12 separate investigations on farmers involving in total about 300,000 people, 11 found that farmers had overall cancer rates very substantially lower than the general public”.

Trewavas concludes that “the reasons why farming is so healthy are not known, but these data indicate not only a null result for the hypothesis relating pesticide exposure to cancer, but a consistent result for the alternative, that pesticide exposure may protect against cancer”. I realise that publicising Professor Trewavas’s paper might itself cause medical problems, as Soil Association executives choke with rage, but I think this a risk offset by the benefits to the public as a whole.

The provocative professor also points out that in the period since 1950 – as pesticides and industrial farming took an increasing role in food production – “stomach cancer rates have declined by 60% in western countries”. This is generally ascribed to the fact that fruit and vegetable consumption has doubled in that period – but why did this change in diet occur? Because modern agriculture, aided by air freight, has been able to get such products to consumers at ever-cheaper prices all year round.

This just demonstrates the common-sense point that diet, rather than whether food is produced “organically” or not, is the key to healthy eating. It is that which lies behind the Ratner moment of the chief executive of Whole Foods, who confessed last week that he had been selling “a bunch of junk”. What the organic chain store boss was trying to say, I think, is that a high-fat diet is as bad for you when the food has an “organic” sticker on it as when it doesn’t.

The general public, however, had already begun to call the organic bluff, perhaps one reason Whole Foods’ sales have suffered over three consecutive quarters in the United States and Prince Charles’s Duchy Originals has seen its profits slump. That noise – half-fart, half-howl – you heard last week was the organic balloon bursting.

dominic.lawson@sunday-times.co.uk

5 ago 2009

Un comentario a "Conversando con Darwin" de Ramiro Escobar

Sáb, 14/02/2009 - 11:40 — publicado en La República

Se equivoca el Sr. Escobar cuando intenta introducir el tema de los OGMs en esta conversación con Darwin. Con toda seguridad a él le habría encantado la posibilidad de contar con mayor diversidad genética, la materia prima de la evolución. Lo que la tecnología de los OGMs hace posible es acelerar la evolución a favor del hombre. Nada malo con eso. Por ejemplo, en estos momentos existe la necesidad de un trigo resistente a la sequía (pregúnteles a los argentinos y australianos). Si no hacemos nada y confiamos solo en el “curso natural” de eventos, necesitaríamos miles de años hasta que apareciera por casualidad un trigo que use menos agua. Con la ingeniería genética podemos tenerlo en 4-5 años (en realidad ya tenemos algunos prototipos). Alguien dirá que estamos “alterando” la evolución. Pero si lo hacemos todos los dias, al salvar artificialmente especies en peligro de extinción, sin mencionar que los avances de la medicina han cambiado la evolución del ser humano para siempre.

Luis Destefano Beltrán


Conversando con Darwin
Por Ramiro Escobar
Un día después de cumplirse los 200 años de su nacimiento, acaecido el 12 de febrero de 1809, el profesor Charles Robert Darwin aceptó, en exclusiva, conversar con este espacio. Para evitar problemas con él, o con Indecopi y el Vaticano, para la edición de esta entrevista se ha acudido a la revisión de sus numerosas obras, cartas y escritos.

-Profesor Darwin, ¿cómo se siente a 200 años de haber llegado a este mundo y 150 después de haber publicado El Origen de las Especies?

–Muy bien, como dije en mi autobiografía, estoy sorprendido de que un hombre como yo, con facultades tan ordinarias, haya influido tan considerablemente. –Pero sus teorías aún se siguen discutiendo… –Eso no me preocupa. No siento que mis ideas sobre la selección natural hayan sido refutadas. Están allí y hasta se han adaptado a estos tiempos (
continúa)

Un comentario a "La planta sagrada de los incas desafía al gigante Monsanto"

Dom, 19/07/2009 - 17:29 — publicado en La República

En relación a su artículo La planta sagrada de los incas desafía al gigante Monsanto debo decir que antes de publicarlo debieron consultar con expertos pues no se trata de nuestra kiwicha, Amaranthus caudatus, sino de Amaranthus palmeri conocida en USA como palmer pigweed o palmer amaranto. Como siempre el nacionalismo en exceso termina por cegarnos.

Si hubiesen consultado con expertos se habrían enterado que este problema de resistencia es recurrente desde que se inventaron los herbicidas hace más de 50 años. Esto NO tiene nada que ver con Monsanto ni con la soya OGM. Es cierto que existen malezas con resistencia al glifosato pero hay que notar que este tipo de problemas han aparecido de manera periódica en Georgia y otros estados aledaños del sureste americano y mucho antes de la soya OGM. En los 70’s, el herbicida era Atrazina y la maleza resistente el
panicum (Panicum texanum). En los 80’s los herbicidas fueron Classic y Scepter y la maleza resistente el prickly sida (Sida spinosa). En los 90’s los herbicidas fueron Dual y Basagran y la maleza el purple nutsedge (Cyperus rotundus). Ahora es glifosato y la maleza el palmer pigweed.

Debo añadir que, a pesar de lo que dice el cable, los productores no sólo arrancan las malezas resistentes- las matan, dependiendo de la situación, con glufosinato o con 2,4-D, otros dos buenos herbicidas. También hay que anotar que esta resistencia NO se debe al flujo genético, ya que ni la soya ni el algodón ni el maíz se pueden cruzar con el palmer pigweed. La República debería saber que las plantas, como los animales, se cruzan solo entre sí, así como una jirafa no se cruza con un mono, un palmer pigweed no se cruza con la soya, maiz o algodon, capisci?

Hay que resaltar con mucho énfasis que aun sin soya OGM este problema habría aparecido, es un efecto secundario del uso de herbicidas. En algunas semanas se va a publicar un artículo científico describiendo la base molecular de esta resistencia. Se debe a que el palmer pigweed tiene 5 copias del gen que codifica la proteína atacada por el glifosato (de allí la necesidad de una dosis mayor). Algo muy similar a lo que sucede con las resistencia a los antibióticos en las bacterias o con la resistencia a las drogas anticáncer en los tumores cancerosos.

Finalmente, La República no menciona que este problema será superado porque en USA hay científicos trabajando 24/7 en este problema. La alternativa a no usar herbicidas es resignarse a que las malezas reduzcan la productividad de nuestros cultivos como les sucede a nuestros agricultores de la sierra. Con toda seguridad muy pronto aparecerá un nuevo herbicida y el progreso tecnológico continuará. En algunos años este asunto se habrá olvidado del mismo modo como ahora nadie se acuerda que ALGUNA vez habían bacterias resistentes a las sulfas. Saltar en un pie gritando jojolete es solo la alegría de los ignorantes.

Luis Destefano Beltrán, Ph.D.

La planta sagrada de los incas desafía al gigante Monsanto
Pánico entre agricultores de Estados Unidos. La transnacional de semillas transgénicas no sabe qué hacer con el amaranto (kiwicha) que acabó con sembríos de soya.

Agencias

En Estados Unidos los agricultores han tenido que abandonar cinco mil hectáreas de soya transgénica y otras cincuenta mil están gravemente amenazadas. Este pánico se debe a una “mala hierba”, el amaranto (conocida en el Perú como kiwicha) que decidió oponerse a la transnacional Monsanto, tristemente célebre por su producción y comercialización de semillas transgénicas (Continúa)

Un comentario a "Derechización de los Intelectuales" de Alberto Adrianzén M.

Publicado el Sáb, 30/05/2009 - 16:59 — en La República:

Bertrand Russell en sus Ensayos escépticos decía que “...todo hombre, donde quiera que va, está rodeado por una nube de convicciones reconfortantes, que se mueven con él como las moscas un día de verano...”. Adrianzén se mueve con sus convicciones reconfortantes y escribe desde el guetto que no quiere o no puede salir. Sabe que el barco se hunde y en lugar de tomar las de villadiego se pregunta porque el resto de la tripulación lo abandona. Una lástima que ante la realidad carezca de reflejos y se convierta en el cronista de la gran fuga de la izquierda autoritaria hacia valores más democráticos y liberales.

Luis Destefano Beltrán


Derechización de los intelectuales
Sáb, 30/05/2009 - 19:53

Por Alberto Adrianzén M. (*)
Fue Norberto Bobbio, creo, quien dijo, hace ya unos años y antes de morirse, que en estos tiempos la crisis del marxismo (también se puede leer como socialismo) es mucho más profunda que aquellas otras que se vivió en el pasado. Bobbio sostenía que el marxismo resolvía sus crisis sustituyendo a los intelectuales que renunciaban a este pensamiento por otros nuevos, que, a su vez, tenían la capacidad de renovarlo. Sin embargo, esta alimentación continua, por llamarla de algún modo, se cortó en la década de los 80 y se agravó en la siguiente década. Es decir, nadie reemplazaba a los que se iban. (continúa)

31 jul 2009

The Guardian: Argument is about capitalism, not food


Estimados:

La saga continua. Este interesante artículo publicado en el periódico The Guardian de Inglaterra responde a la pataleta de la Soil Association con buenos argumentos y pone las cosas en su sitio. El último párrafo es muy ilustrativo y algo a tener muy en cuenta. Es muy educativo leer como va desmenuzando los argumentos de la SA.

Lo que si llama la atencion es el silencio de los corderos que tenemos en la prensa peruana acerca de este estudio encargado por el gobierno inglés. Da envidia ver como los columnistas de varios de los principales periódicos británicos se enfrascan en un debate de altura con la Soil Association. Ejemplarmente no le dan ningún margen a la demagogia y de manera consistente en los últimos 3 días han tratado de enfrentar esta controversia desde el lado de la ciencia y la razón -como debe ser.
De vuelta al Perú, podríamos preguntarnos a qué se debe el silencio?, Quien sabe. El ambientalismo cuasi religioso y el sentimiento "feel-good" en contra de las "grandes corporaciones" parece que ha permeado en gran parte de nuestra prensa y medios en general. Es que en una sola olla se han mezclado ambientalistas, activistas de ONG's a tiempo completo y columnistas políticamente correctos. No existe NINGUN formador de opinión capaz de ponerle el cascabel al gato. Ni siquiera por curiosidad se atreven a leer y enterarse si este debate tiene algo de mérito y si las consecuencias económicas nos alcanzarán de alguna manera.

Recuerden que se afirma que somos "líderes" en la exportación de cultivos orgánicos, cuando nuestra producción orgánica no llega ni siquiera al 0.01% de la producción mundial de alimentos y se dice que tenemos grandes posibilidades de inundar el mercado europeo con nuestros cultivos orgánicos.

Creemos que este estudio del gobierno inglés será el punto de quiebre para la megaindustria orgánica inglesa. En estos dias de crisis y cuando muchos hombres de a pie tienen que escoger entre llenar el tanque de sus autos, pagar la hipoteca de su casa o pagar 3 veces por una lechuga o un tomate orgánico -comparado con un convencional - las cosas se pueden poner negras para la aún poderosa Soil Association.

Termino con esta pregunta, ¿comparten nuestros hombres y mujeres de prensa la misma curiosidad que los ingleses? ¿Uds qué dicen?

Saludos


Luis Destef
ano Beltrán, Ph.D.



Argument is about capitalism, not food

Ben Goldacre, The Guardian, Saturday 1 August 2009

This week the Food Standards Agency published a review paper showing that organic food is no better than normal food, in terms of composition, or health benefits. The Soil Association's response has been swift, and received prominent and blanket right of reply: this is testament to the lobbying power of this £2bn industry, and the cultural values of people who work in the media.
I don't care about organic food. I am interested in bad arguments. Theirs has three components. Firstly, they say that the important issue with organic food is not personal health benefits, but rather benefit to the environment. This is a popular strategy from losing positions: "Don't talk about that, talk about this."
Secondly, they say that there are positive health benefits of organic food, but they are related to the absence of pesticides, and cannot be measured by the evidence that has been identified and summarised in the FSA paper. This, again, is gamesmanship. Either you are proposing that there are health benefits which cannot ever be measured. In this case you have faith, which is not a matter of evidence. Or you are proposing that there are health benefits which could be measured, but have not been yet. In this case, again, you have faith rather than evidence, but you could at least start recruiting researchers now, using your £2bn, to investigate your beliefs with fair tests.
And thirdly, sadly, like many industries in a corner, the Soil Association seeks to undermine the public's understanding of what a "systematic review" is, which itself causes collateral damage to everybody's ability to engage in debates on evidence. They say that the report has deliberately excluded evidence to produce the answer that organic food is no better.
The accusation is one of "cherry-picking", and it is hard to see how it can be valid in the kind of study conducted by the FSA, because in a "systematic review", before you begin collecting papers, you specify how you will search for evidence, what databases you will use, what types of studies you will use, how you will grade the quality of the evidence (to see if it was a "fair test"), and so on.
What is it that the FSA ignored which so angered the Soil Association? As an example, from their press release, they are "disappointed that the FSA failed to include the results of a major European Union-funded study involving 31 research and university institutes and the publication, so far, of more than 100 scientific papers, at a cost of €18m, which ended in April this year". They gave the link to qlif.org.

I followed this link and found the list of 120 papers. Almost all are irrelevant. The first 14 are on "consumer expectations and attitudes", which are correctly not included in a systematic review of the evidence on food composition. Then there are 22 on "effects of production methods": here you might expect to find more relevant research, but no. The first paper ("The effect of medium term feeding with organic, low input and conventional diet on selected immune parameters in rat"), while interesting, will plainly not be relevant to a systematic review on nutrient content. The same is true of the next paper, "Salmonella infection level in Danish indoor and outdoor pig production systems measured by antibodies in meat juice and fecal shedding on-farm and at slaughter": it is not relevant. Furthermore, the overwhelming majority of these are unpublished conference papers, and some of them are just a description of the fact that somebody made an oral presentation at a meeting. The systematic review correctly looked only at good-quality data published in peer-reviewed academic journals. This raises the issue of transparency: we want the methods and results of scientific research to be formally presented, and accessible by all.
If a government report on anything relies substantially on unpublished and inaccessible research then we are correctly concerned: in fact, I raised such concerns, two weeks ago, because the key piece of evidence presented by the Home Office to justify retaining DNA from innocent people who have been arrested was an incompetently presented piece of unpublished and incomplete research.
In reality, this is not about organic food. The emotive commentary in favour of organic farming bundles together diverse and legitimate concerns about unchecked capitalism in our food supply: battery farming, corruptible regulators, or reckless destruction of the environment, where the producer's costs do not reflect the true full costs of their activities to society, to name just a few. Each of these problems deserves individual attention. But just as we do not solve the problems of deceitfulness in the pharmaceutical industry by buying homeopathic sugar pills, so we may not resolve the undoubted problems of unchecked capitalism in industrial food production by giving money to the £2bn industry represented by the Soil Association.

30 jul 2009

Health claims for organic food can be damaging to good nutrition

Estimados:
Más debate en el Times de Londres. Esta vez se trata de un artículo de opinión escrito por el Science Editor. A propósito, ¿cuántos periódicos peruanos tienen uno en su planilla?. Pero este OpEd nos trae más carnecita.

Este estudio de la agencia de alimentos británica no es el primero en demostrar que no existe diferencia nutricional entre los alimentos orgánicos y los convencionales. Las agencias francesa y sueca ya habian concluido en lo mismo. Ademós, explica en lenguaje simple, las razones por la que los investigadores se vieron obligados a no considerar mas de dos tercios de los trabajos presentes en la literatura. Por ejemplo: si ud desea comparar la superioridad de un método de producción de tomates, orgánico vs convencional, en sus experimentos deberá usar la misma variedad cultivada en la misma granja y al mismo tiempo. En la gran mayoría de estudios promovidos por la Soil Association se comparaban rendimientos y aspectos nutritivos de cultivos de variedades diferentes cultivadas en diferentes partes de Inglaterra y en diferentes tiempos. No precisamente lo que un estudio científico requiere.

Finalmente, el editor termina con un párrafo que muchos de los pro-orgánicos de nuestro país debieran leer:
"...Science has made it clear that a diet rich in fruit and vegetables is good for you. But because organic food is so much more expensive families on a budget who choose it as a “healthy option” will often be able to afford less fruit and vegetables as a result...."

Esta es una buena razon económica en contra de los alimentos orgánicos, no creen?. Si las frutas y las verduras orgánicas son más caras, la gente de bajos recursos no podrán consumirlos en las cantidades que el doctor recomienda !! Personalmente, no tengo ninguna objecion en contra de los cultivos o alimentos orgánicos, lo que si me molesta son sus mayores precios al por menor que en mi opinión no se justifican. ASPEC tiene la palabra.

Saludos

Luis Destefano Beltrán, Ph.D.
From The Times

July 30, 2009
Health claims for organic food can be damaging to good nutritionMark Henderson, Science Editor The supposed health benefits of organic food are one of its great selling points. The evidence that it is any better for you than conventional produce, however, has always been weak. Several studies have suggested that certain kinds of organic foods contain greater concentrations of some nutrients. But the organic lobbyists who cite these are ignoring the bigger picture. For every paper that purports to show nutritional differences, there are many more that do not. The organic movement, like advocates of alternative medicines, tends to cherry-pick results while overlooking the balance of the evidence as a whole. Systematic reviews of all the evidence, such as the one conducted by the London School of Hygiene and Tropical Medicine, are thus the only fair way of assessing health claims. Like previous reviews by the French and Swedish food standards agencies, the school’s review found the claims unproven.

Research that appears to support health claims for organic food also suffers from a quality problem. Many studies lack proper controls or fail to detail the organic regime and crop variety being evaluated or the analytical techniques used for assessment. Studies that fail to meet these standards cannot provide useful evidence and are rightfully excluded from systematic reviews. It is no coincidence that the school had to throw out about two thirds of the available literature.

A further issue is that most organic research examines levels of certain nutrients, as with recent studies that have found high levels of flavonoid antioxidants in organic tomatoes and of omega-3 fatty acids in organic milk. Even if such results stand up to scientific scrutiny, they will not necessarily translate into a health benefit. To show that, you need to test foods on human beings, which has rarely been done to high standards. The school’s reviewers found only 11 papers with direct relevance to human health, of which five involved testing cell cultures rather than people. Of the six human studies, four included fewer than 20 participants, giving them little statistical power.

Science has made it clear that a diet rich in fruit and vegetables is good for you. But because organic food is so much more expensive families on a budget who choose it as a “healthy option” will often be able to afford less fruit and vegetables as a result. The health claims made for organic food are not just unfounded, they can actually damage good nutrition.

29 jul 2009

Alimentos Orgánicos no proporcionan ningun beneficio nutritivo adicional afirma estudio independiente en UK

Estimados:

Comparto con ustedes la versión de Reuters sobre un estudio (esperamos que el definitivo) acerca del supuesto valor nutricional de los alimentos orgánicos. Como ya lo habíamos indicado muchas veces los altos precios (hasta 50 a 70% por encima de los convencionales) que algunos consumidores pagan en USA y Europa no compensaban cualquier diferencia nutricional. Este estudio comisionado por el gobierno inglés confirma que no existe ninguna diferencia nutricional estadísticamente significativa. Cualquier efecto de estos resultados sobre el mercado esta aún por verse, sin embargo, como indica Reuters, en Inglaterra (también en USA y en otros países europeos) las ventas han bajado debido a la crisis. El sentido común nos dice que si no existe ninguna diferencia nutricional, por qué pagar más?


A la luz de este estudio, ASPEC estaría obligado a estudiar si en nuestro país los precios de los alimentos orgánicos son más altos que los convencionales. Los consumidores no deben pagar más si no existe ningún beneficio extra.


Saludos
Luis Destefano Beltrán, Ph.D.


PD. Aquellos que deseen tener el PDF del estudio me lo pueden pedir a mi correo luisdestefano@gmail.com


Organic food is no healthier, study finds
LONDON (Reuters) – Organic food has no nutritional or health benefits over ordinary food, according to a major study published Wednesday. Researchers from the London School of Hygiene & Tropical Medicine said consumers were paying higher prices for organic food because of its perceived health benefits, creating a global organic market worth an estimated $48 billion in 2007. A systematic review of 162 scientific papers published in the scientific literature over the last 50 years, however, found there was no significant difference.

"A small number of differences in nutrient content were found to exist between organically and conventionally produced foodstuffs, but these are unlikely to be of any public health relevance," said Alan Dangour, one of the report's authors.

"Our review indicates that there is currently no evidence to support the selection of organically over conventionally produced foods on the basis of nutritional superiority."

The results of research, which was commissioned by the British government's Food Standards Agency, were published in the American Journal of Clinical Nutrition. Sales of organic food have fallen in some markets, including Britain, as recession has led consumers to cut back on purchases.

The Soil Association said in April that growth in sales of organic products in Britain slowed to just 1.7 percent in 2008, well below the average annual growth rate of 26 percent over the last decade, following a plunge in demand at the end of the year.(Reporting by Ben Hirschler; editing by Simon Jessop)