7 sept. 2009

El Triunfo de la Evolución

Publicado en el suplemento El Dominical de El Comercio el 6 de Septiembre de 2009 (link)

En su libro “El Gen Egoísta”, Richard Dawkins nos dice que la vida inteligente en un planeta alcanza un estadio superior cuando comienza a preguntarse sobre las razones de su propia existencia. Añade, que si alguna vez nos visitaran unos seres del espacio la primera pregunta que harían para medir el grado de desarrollo de nuestra civilización sería: “¿Y ya descubrieron la evolucion?. Y es que según Dawkins, los seres vivos deambularon sobre la tierra por miles de millones de años hasta que Charles Robert Darwin (1809-1882) logró sintetizar por primera vez una explicación coherente y defendible de porque existimos y la función de la selección natural en el origen de nuevas especies.

Darwin tuvo que enfrentar la creencia arraigada en su época de que cada una de las formas de vida sobre la tierra había sido creada por intervención divina solo hacía unos miles de años atrás. En las 502 páginas de su “Origen de las Especies mediante la selección natural o la conservación de las razas favorecidas en la lucha por la vida” publicado en 1859, Darwin propuso, entre otras cosas, que todos los seres vivos habían evolucionado a partir de un número muy reducido de ancestros comunes. La polémica que se produjo fue casi inmediata y ha alimentado un debate que subsiste hasta nuestros días. Al comienzo, la Iglesia Católica y la Iglesia de Inglaterra manifestaron su oposición, sin embargo, con el transcurso de los años, como lo afirma la Academia de Ciencias de los Estados Unidos: “...muchas denominaciones religiosas aceptan (hoy) que la evolución ha producido (toda) la diversidad de seres vivos a lo largo de miles de millones de años de la historia de la tierra…aquellas que no la aceptan tienden a creer en una interpretación literal de los textos religiosos”. Esta interpretación literal es lo que se conoce como Creacionismo. El aporte fundacional de Darwin más el de la Genética y el de miles de científicos desde 1859 constituyen la moderna Teoría de la Evolución.

En la mayor parte del mundo occidental, incluido el Perú, la Evolución ha sido aceptada y hasta integrada sin problemas en los textos escolares. Sin embargo, en los Estados Unidos, principalmente en el “cotton-belt” (la zona algodonera) el debate Evolución vs. Creacionismo resurge una y otra vez con iniciativas en las legislaturas estatales para la enseñanza del Creacionismo, o la de su versión “light”, Diseño Inteligente, en las escuelas públicas en lugar de, o al mismo tiempo que, la Evolución. Sorprendentemente, en los últimos años en el país de Darwin, el creacionismo ha crecido al punto que en algunos colegios, especialmente los de mayoría musulmana, los maestros temerosos de la controversia evitan la enseñanza de la Evolución en sus clases de Biología.

En los Estados Unidos el debate Evolución vs. Creacionismo forma también parte de lo que se conoce como las guerras de las culturas (Culture wars) que incluyen otros temas controversiales como el aborto, el derecho a portar armas, la separación entre el estado y la iglesia, el matrimonio homosexual, y muchos otros a ambos lados de la trinchera que separa a los conservadores tradicionalistas y los liberales progresistas. En el mundo académico estas guerras tienen su correlato en las llamadas guerras de la ciencia (Science wars) entre los postmodernistas, desde las humanidades, y los “realistas”, en las ciencias duras, en las que el gran debate sobre la Sociobiología, una extensión del concepto de selección natural al estudio de las sociedades animales, incluyendo la humana, ocupó un lugar muy especial por más de 25 años.

¿Llegaremos a ver algún dia el final del debate?. Los científicos han visto debajo de la cama cientos de veces y dicen que no hay nada que indique que la Tierra tenga 6 mil años de edad o que los fósiles sean trucos que el diablo esconde para confundirnos. Para ellos, el debate ha terminado y la Evolución ha triunfado.

1 comentario:

Luis Arbaiza dijo...

Desacuerdo con todo, pero en la facultad de biología de San Marcos (mi alma mater) hay una virgen en la entrada en vez de un busto de Darwin. Además desde un debate que tuve con el capellán de san marcos, un par de profesoras religiosas han impedido que vuelva a dar charlas en la Facultad. Al parecer la religión gano en biología. Ojala no empiecen a enseñar el diseño inteligente.

Luis Arbaiza
Biólogo con mención en genética