16 ago. 2009

Un comentario a "La caliente guerra fría" de Alberto Adrianzén M

Comentario publicado en La Republica el 15 de Agosto

Jugar a la guerra es también permitir que miembros de la Guardia Revolucionaria Islámica y la unidad de elite Al-Quds entrenen y refuercen a la policía y servicio secretos venezolanos como fue reportado a principios de año por el diario italiano La Stampa. La presencia desestabilizadora del régimen del Presidente Mahmoud Ahmadinejad es algo que no ha sido denunciado por ningún gobierno en la región.

Además del generoso entrenamiento de las fuerzas policiales, con la aprobación de Chávez, Irán ha establecido en Venezuela una infraestructura financiera y empresarial que incluye bancos, minas de oro, una planta de cemento, una fábrica de tractores y bicicletas, una planta de procesamiento de atún y un Joint-venture petrolero (thecuttingedgenews.com). Y no solo eso, de acuerdo al mismo reporte de La Stampa, Irán, Venezuela y Nicaragua construirán un puerto de 350 millones de dólares en Monkey Point en la costa occidental de Nicaragua, un puerto de aguas profundas estratégicamente ubicado cerca de Colombia, México y Cuba.

Muy lamentable que el sesgo antiamericano de Adrianzén no le deje ver la caliente amenaza de la cabeza de playa iraní en la región. Más aún, insiste en llamar progresista al régimen de Chávez, un régimen que no tiene nada de progresista y que para muestra acaba de aprobar una terrible Ley de Educación que intenta controlar a los venezolanos desde el kindergarten.

Luis Destefano Beltrán, Ph.D.


La caliente guerra fría

Sáb, 15/08/2009 - 20:38

Alberto Adrianzén M

Resulta extraño que en la última declaración de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) firmada en Quito, no se haya mencionado el tema de las bases militares en Colombia, y que más bien este debate se haya trasladado para una próxima reunión en Argentina. Existe unanimidad en condenar el golpe de Estado en Honduras, pero no sucede lo mismo cuando se habla de las siete bases militares norteamericanas. Estamos, por lo tanto, frente a un tema que divide a la región (continua).



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